Trato de consolar mi soledad
fantaseando con la idea
de que todo es un sueño profundo
del que aún no despierto,
que el dolor
se esfumará lentamente al despertar,
y me percato que éste
solamente existe en mi imaginación,
que todo es real,
y que el dolor
permanecerá hasta que mi cuerpo lo permita,
hasta que el final de mis días llegue,
así poco a poco y lentamente este se esfumará…