Si tan solo pudiera ser libre de prejuicios, de egoísmos, de envidias, de soberbia, quisiera solo ser la “niña”, y disfrutar las caídas, y saber que de ellas se aprende, sin saber que todo tiene un por qué…
Si tan solo el dolor se esfumara como cuando se es pequeño, que los rencores se vayan así como vinieron, que las alegrías duren días y días sin cesar, que la añoranza de ser feliz perdure sin contratiempos, dejar pasar el tiempo pero no estar ausente del momento, disfrutar cada instante sin imaginar lo que vendrá, sin planear, solo dejando que las cosas fluyan…
Si tan solo pudiera tener de nuevo el corazón de niña, aunque el tiempo no se puede regresar, ser lo que fuí, y alejar de mí esos sentimientos negativos, ser la pequeña siempre con una sonrisa.
